Navantia bota en San Fernando la corbeta 'Neom', la séptima que construye para la Marina Real de Arabia Saudí
El programa, iniciado en 2019, alcanza un nuevo hito con un nuevo buque de la segunda serie
Navantia ha alcanzado un nuevo hito en el programa de las corbetas que construye para la Marina Real de Arabia Saudí (RSFN) con la botadura de la HMS Neom, que se ha llevado a cabo este domingo en el astillero de San Fernando, que desde sus inicios -el primer corte de chapa se remonta a enero de 2019- concentra la construcción de estos buques con un enorme impacto económico y laboral en el sector naval de la Bahía de Cádiz.
Se trata, de hecho, de la séptima corbeta que se construye en La Isla para el reino saudita y del segundo buque de la serie de tres que en 2024 vino a ampliar y a dar continuidad al contrato original. Neom -nombre de una ciudad saudí, un mega proyecto urbano que forma parte del proyecto estratégico Visión 2030- sigue a la corbeta Almadinah, que fue botada en el pasado mes de junio. Para el histórico astillero de San Fernando supone, además, la construcción número 576 que pone a flote.
Navantia tiene previsto entregar a la Marina saudí el último buque de esta segunda serie en 2029. La entrega de la primera unidad tendrá lugar en España mientras que la segunda y tercera se enviarán a Arabia Saudí para terminar allí la instalación, integración y pruebas del sistema de combate, tal y como se hiciera ya anteriormente con la cuarta y quinta unidad del contrato anterior.
La corbeta Neom, cuyo ensamblaje terminó el mes pasado, se ha puesto a flote este domingo y con ello comienza otra nueva fase de la producción, con la entrada de la unidad de armamento, para la instalación de bombas, tuberías o refrigeración y el tirado de cables, entre otros elementos. Continuará con los equipos. El principal objetivo será arrancar generadores, que la planta eléctrica se ponga en marcha, y con ello pueda generar electricidad de manera autónoma. Esta acción se hace en agua para refrigerar con agua salada los motores.
De esta manera, el astillero de la antigua Bazán simultanea los trabajos en las tres corbetas de la segunda fase que construye para Arabia Saudí. La primera, bautizada como Almadinah se botó a mediados de junio aproximadamente y de hecho su planta eléctrica ya está funcionando. En esa fecha, esta segunda ya estaba en grada y bastante avanzada. De la tercera, Alula, se puso la quilla unas semanas después, a principios de julio. Su botadura se prevé para el mes de febrero.
El contrato incluye el suministro de un paquete de apoyo logístico integrado y la formación de las tripulaciones, junto con un periodo de evaluación operativa de los buques por parte de la Armada española en la Base Naval de Rota, donde Navantia ofrecerá servicios de apoyo. Además, la empresa pública española formará a un centenar de ingenieros saudíes.
Este contrato en marcha supone una carga de trabajo significativa para la Bahía de Cádiz, estimada en unos cuatro millones de horas de trabajo, lo que genera la necesidad de una media diaria de 2.200 empleos cualificados. Según los datos ofrecidos por Navantia, participan además más de 20 empresas auxiliares y 50 suministradores de varios países.
Esta segunda serie de tres corbetas para Arabia Saudí es idéntica a la primera serie, con un diseño basado en el modelo AVANTE 2200, un buque polivalente especialmente diseñado para las misiones de vigilancia y control del tráfico marítimo, misiones de búsqueda y rescate y asistencia a otros buques, entre otras. Además, los buques tendrán una importante capacidad para la defensa de activos estratégicos, de inteligencia y capacidad antisubmarina, antiaérea, antisuperficie y de guerra electrónica.
Fuente: Diario de Cádiz