- La noticia técnica - Las Sociedades de Clasificación (SSCC) y los buques militares
Un artículo de Raúl Villa Caro, doctor ingeniero naval y oceánico, oficial de la Armada (R), capitán de marina mercante y secretario de la Fundación EXPONAV
A lo largo de la historia las armadas de los diferentes países han sido las responsables del diseño, construcción, mantenimiento y operaciones de sus buques. Pero en las últimas tres décadas el concepto ha cambiado, con la aparición de la clasificación de buques militares. La participación de las SS.CC. en las etapas de los precontratos de construcción naval ha contribuido al éxito de la mejora del producto final.
Las SS. CC. y los buques militares
Las misiones que desempeñan los barcos militares fijan las capacidades buscadas en su diseño. Lo que en un buque mercante es un objetivo de negocio, en el buque de guerra se convierte en la misión.
Los convenios supervisados por la Organización Marítima Internacional (OMI), dígase SOLAS, MARPOL, etcétera; eximen a los buques de guerra de su cumplimiento. Pero esto no significa que las armadas no trabajen por velar por la seguridad de sus buques, sus tripulaciones, y el medio ambiente (concepto “safety”). Por lo tanto, la seguridad de un barco militar no se disuelve en los criterios de cada estado. La cooperación iniciada entre las SS.CC. y la OTAN en la primera década de este siglo, dio lugar al nacimiento de un código: el “Naval Ship Code (NSC)”.
Reglamentos para buques militares
Los reglamentos para buques de guerra contemplan los mismos aspectos que sus homólogos para buques civiles, pero con algunas particularidades específicas de aquellos. Por norma general, y entre otras, contienen reglas sobre disposición general y compartimentación, resistencia estructural, estabilidad intacta y en averías, instalaciones de máquinas, equipos y servicios, protección contra incendios, abandono de buque, y aprovisionamiento en la mar.
Ejemplos de buques militares clasificados en España
La Armada en sus últimos programas importantes: BPE (Buque de Proyección Estratégica), BAM (Buque de Acción Marítima) y BAC (Buque de Aprovisionamiento de Combate) apostó por primera vez por las SSCC, apuesta que ha continuado con el programa actual de fragatas F-110.
En el año 2008 se adjudicó a Lloyd’s Register el apoyo técnico a la Inspección de Construcciones de Cádiz (ICODIZ) para el armamento y pruebas del BAC Cantabria. Fue el primer buque de nuestra Armada clasificado como “Green Ship”. En cualquier caso, Lloyd’s Register ya había apoyado a ICOFER (Ferrol) en el programa BPE Juan Carlos I, aunque este buque no obtuvo certificado de clase.
El actual programa de nuevas fragatas F-110 que se construyen en Ferrol incluye la clasificación de sus buques según reglas de Bureau Veritas. Esta sociedad también fue la elegida en el caso del programa de los BAM que se construyeron en Cádiz y Ferrol.
Caso de Vigo
En referencia a buques de menor porte, el astillero vigués “FREIRE SHIPYARD” botó el pasado 13 de abril (y entregará a la Armada a finales de este año) la nueva “Embarcación de Apoyo a Buceadores (EAB)”, Proserpina. Este buque de última generación, enmarcado en el proceso de modernización y sustitución de unidades auxiliares de la Armada, tiene como objetivo reforzar sus capacidades de intervención subacuática. Este barco está siendo clasificado por Lloyd’s Register.
Raúl Villa Caro, doctor ingeniero naval y oceánico, oficial de la Armada (R), capitán de marina mercante y secretario de la Fundación EXPONAV