Vigo hace negocios en las antípodas
Electrónica Eutimio, Aister, CS Marine o Armón abren el camino en la industria marítima de Nueva Zelanda, un mercado en crecimiento
Un grupo de empresas viguesas están abriéndose paso en Nueva Zelanda. Han encontrado oportunidades a 19.000 kilómetros, dejando su huella y talento con tecnología marítima, ingeniería o soluciones industriales. El Vigo emprendedor demuestra en su travesía a las antípodas que la ambición no entiende de husos horarios ni de distancias. Nicolas Walbridge, responsable de Negocios de la embajada del país austral en España, destaca «la cantidad de similitudes» que existen entre Nueva Zelanda y Galicia y señala la industria marítima como el pilar que sostiene los intercambios empresariales, pero avanza: «El interés neozelandés se está ampliando hacia otros sectores, entre ellos el de la defensa».
Las relaciones comerciales entre ambas geografías están en pleno desarrollo desde el acuerdo de libre comercio que alcanzó la Unión Europea con el país austral en mayo del 2024. Las estimaciones oficiales de Bruselas apuntan a un crecimiento del 30 %, destacando el altísimo progreso tecnológico. La industria de Vigo y su área de influencia es testigo. Por ejemplo, la empresa guardesa Electrónica Eutimio trabaja junto a la neozelandesa Pinpoint Earth. Mantienen una alianza para impulsar la innovación en la pesca. La firma de O Baixo Miño presume de tres décadas de experiencia diseñando equipos electrónicos para el sector pesquero, con alta especialización en el palangre. La compañía con sede en Nelson, en la isla sur, vela por el cuidado de los ecosistemas marinos mediante la implantación de sistemas inteligentes de monitorización de embarcaciones que están alimentados por energía solar.
Que Vigo se ha constituido en un polo de referencia de fabricación naval ha llegado a oídos del tejido empresarial de Oceanía, interesado en dejar su huella en la construcción mediante el suministro de sistemas tecnológicos. Desde la Embajada destacan el caso de Wassp, compañía con sede en Auckland y líder en sonares multihaz por su alta precisión a la hora de explorar los fondos marinos o la columna de agua. Esta empresa, explica la misión diplomática, «ha trabajado con varios astilleros gallegos para la integración de sus equipos».
Antaño era mucho más extraño establecer relaciones comerciales con Nueva Zelanda. Uno de los hitos se produjo a finales del siglo pasado, cuando el astillero Hijos de J. Barreras forjó el Aratere. Ese ferri comunica desde 1999 los dos principales puertos del país, los de Wellington y Picton, a través del estrecho de Cook. Se trata de una nave de 150 metros de eslora y que ahora opera con el nombre de Interislander. Aquella entrega abrió todo un camino por el que ahora transitan otras industrias navales del sur de Galicia, como Armón, que en el 2024 entregó al país el oceanográfico Kaharoa II.
El fabricante moañés Aister dinamiza la lista de ejemplos al emplear sistemas de propulsión de la firma austral Hamilton Jet para la serie HS60, lanchas patrulleras de alta velocidad y fabricadas en aluminio de altas prestaciones para el Servicio Marítimo de la Guardia Civil. En el ámbito comercial, la viguesa CS Marine, dedicada a proveer de soluciones y productos para la protección de superficies en el ámbito naval, suministra en el noroeste peninsular los recubrimientos antiadherentes de Propspeed, también localizada en Auckland y referente en la protección de hélices.
La apuesta de la industria marítima neozelandesa de seguir abriéndose al mercado gallego se intensificó esta semana en las instalaciones del Náutico de Vigo, pues empresas de ambas geografías mantuvieron un encuentro para explorar nuevas oportunidades. En él, se dio a conocer todo lo que pueden aportar firmas como Boxfish Robotics, artífice de un ROV liviano y fácil de usar y manejar; C-Tech, a la vanguardia de la fabricación de soluciones de fibra de carbono; o Tait Communications, multinacional referente en sistemas de comunicaciones críticas.
«Nueva Zelanda ofrece un mercado altamente accesible, reconocido por su facilidad para hacer negocios y estabilidad», manifiesta Nicolas Walbridge, que insiste en que Galicia es una región «que tiene fuertes sinergias con nuestro país». El diplomático insiste en el interés de su país en nuevos mercados, como el de seguridad y defensa, en el que han desembarcado contratando vehículos a Urovesa.
Fuente: La Voz de Galicia