19, 20 y 21 de Mayo 2020
 
   


Joan Trullén: «El naval debe estar preparado para un cambio de ciclo a partir del 2012»


El número dos de Industria apuesta por modernizar y reestructurar los astilleros, ahora que la cartera de pedidos rebosa, para ser competitivos cuando empiece el declive El secretario general de Industria, Joan Trullén, sigue con atención el bum de actividad que viven los astilleros gallegos, con máximos históricos de construcción de buques y encargos. Con la bonanza garantizada para un horizonte de cinco años es momento, dice el número dos del ministro Clos, de pensar en el futuro en clave de dar la batalla por la competitividad.
-Los gurús del naval advierten de que el momento históricamente bueno que atraviesa el sector pronto tocará a su fin. ¿Coincide con esta visión?
-Los astilleros privados españoles han alcanzado sus mejores resultados en 20 años. Se ha batido récord tanto en la cartera de pedidos como en las puestas de quilla, y la actividad, en general, está asegurada hasta el 2012, debido a la buena situación de crecimiento económico mundial, y en especial la de gigantes como China. Las necesidades mundiales de flota nueva después del año 2011 son estimadas en unos 25 millones de toneladas, para los que una capacidad bruta de construcción de 50 millones de toneladas o de 40 resultará evidentemente excesiva y asistiremos, posiblemente, al comienzo de un cambio de ciclo a partir del 2012 para el que hay que estar preparados.
-Si es así, ¿qué medidas va a adoptar el Gobierno para evitar un posible declive del sector?
-Hay que seguir potenciando al máximo las capacidades de investigación, desarrollo e innovación, promover la colaboración con la industria auxiliar y mejorar la formación del personal del sector. Este ministerio trabaja por conseguir la necesaria reestructuración y modernización de los astilleros hasta alcanzar el nivel de competitividad necesario y cuida de que la industria naval española no afronte en solitario el riesgo de nuevas actividades de desarrollo e innovación.
-¿Cómo ve el futuro de Navantia? ¿Está garantizado?
-Recientemente ha conseguido un contrato con el Gobierno australiano por valor de 1.200 millones de euros tras competir con países más desarrollados tecnológicamente, como Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia o Italia. Navantia se coloca así en una posición de liderazgo en el sector, como diseñador y constructor naval militar de referencia.
-¿Potenciar la reparación puede ser una buena alternativa para que el sector no se resienta de una caída de la actividad a medio plazo?
-Las entregas de nuevos buques van a suponer aumentos en el tonelaje de la flota mercante mundial en torno al 40%. El impacto de este aumento será sin duda positivo a nivel mundial para los astilleros de reparación, pero con limitaciones de carácter geográfico. España cuenta con muy buena reputación en la reparación de buques de crucero y pasaje, ro-ro, químicos, petroleros de productos, transporte de gas y portacontenedores, manteniendo la especialización en barcos de pesca y buques factoría. Pero la industria naval de reparaciones no es una alternativa a la de nuevas construcciones, sino que ambas deben coexistir y complementarse. Se enfrentan a los mismos desafíos de competitividad. Ambas deben esforzarse en investigación e innovación, en solucionar sus problemas de personal cualificado, y cooperar con la industria auxiliar, fomentando su crecimiento y la calidad en sus actividades. (Fuente: La Voz de Galicia)

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