19, 20 y 21 de Mayo 2020
 
   


Astilleros y auxiliares se alían con las renovables para lograr pedidos


El naval gallego ha visto en el sector energético su tabla de salvación
Galicia cuenta con los mejores recursos naturales de toda España para explotar energía de las olas y eólica marina. Pero además, tiene la capacidad tecnológica e industrial para construir la infraestructura necesaria para generar electricidad en el mar.

Tras intentos todavía infructuosos en la aeronáutica, la industria naval gallega, acostumbrada a caer y levantarse de forma cíclica ha visto la luz en el sector energético. Comenzó como una alternativa para seguir a flote en las épocas de vacas flacas. A falta de más barcos, parte del naval ferrolano (35 empresas) irá tirando con la construcción de las 29 jackets -estructuras sobre las que se asientan los aerogeneradores en el mar- que la compañía Iberdrola le adjudicó a la alianza formada por Navantia y la asturiana Windar Renovables. Podría ser el principio de un futuro cargado de trabajo, porque Windar Renovables y Navantia aspiran a hacerse con un contrato para la fabricación de hasta cincuenta estructuras de soporte de los aerogeneradores en el mar para el Wikinger, un parque de 350 megavatios que se instalará en la costa del mar Báltico.

La apuesta de cada vez más países por el mar y el viento como fuentes generadoras de energía está en el origen de la creación del Galician Off Shore Energy Group (GOE), un consorcio formado por 36 empresas del naval, entre astilleros e industria auxiliar. Esta alianza arrancó a finales del 2013 con mucho fuelle de la mano de Asime, la patronal gallega del metal. Su idea era y sigue siendo participar en concursos internacionales de proyectos de construcción y mantenimiento de parques eólicos marinos y explorará oportunidades en los principales mercados de la eólica offshore, como el mar del Norte.

En el GOE están los astilleros Metalships & Docks, Cardama y Nodosa; metalúrgicas como Servimar, Neuwalme, Vicalsa, lnstra, Aceuve, Tesol, Progener, Dinain, Tune Eureka, Ganomagoga e Industrial Recense; y la firma del sector de torres eólicas Gestamp Renewable Industries, con planta en O Carballiño.

«La capacidad existe, no solo por la experiencia en la fabricación de todo tipo de buques y estructuras, sino por el conocimiento existente del sector eólico terrestre en el que viene trabajando desde hace décadas», explican fuentes del sector. Las mismas que reconocen que la débil labor comercial de momento no permite apuntar ningún tanto al consorcio, pero sí de forma individual.

Energía de las mareas
Hay varios proyectos en marcha, que las empresas guardan con reserva a la espera de que se confirmen las adjudicaciones. Pero uno de los más prometedores en carga de trabajo para el sector es el que impulsa Magallanes Renovables, una empresa con sede en Redondela (Pontevedra), con el apoyo técnico e industrial del astillero Cardama, la ingeniería Naval Architects, y de la firma auxiliar del naval Coterena; que está desarrollando y construyendo en Galicia un prototipo capaz de generar energía a partir de las corrientes de las mareas.

Se trata del primer proyecto español desarrollado a partir de tecnología flotante.

Cada plataforma Magallanes tiene capacidad de suministrar electricidad a unos 1.500 hogares, con lo que un parque de 200 plataformas flotantes podría abastecer íntegramente a una ciudad del tamaño Vigo o A Coruña. Magallanes Renovables ha identificado diez zonas del mundo como las más aptas, para la explotación de la energía de las mareas, entre las que están las costas de Chile y de la Patagonia, el mar de Japón, el norte de Escocia, el estrecho de Hudson en Canadá y el estrecho de Gibraltar, que sería la única área de la península Ibérica. Su comercialización comenzará dentro de un año.

Portugal ya produce y explota molinillos marinos
El naval portugués va por delante a la hora de sacar provecho de la industria energética.

La empresa norteamericana Principle Power pondrá en marcha el primer parque de energía eólica marina del Atlántico en el 2017 en el norte de Portugal, frente a la costa de Viana do Castelo (a 60 kilómetros de la frontera con Galicia). Pues bien, esta plataforma flotante fue construida en los astilleros Lisnave de Lisboa, en donde también se producirán las nuevas unidades de aerogeneradores, adecuados para instalarse a hasta 25 metros de profundidad.

Principle Power, participada por EDP (Energías de Portugal) y la española Repsol, con un 33 %, respectivamente, ha presupuestado la inversión en esta primera plataforma en 100 millones de euros. La potencia instalada será de 25 megavatios, repartidos entre tres o cuatro turbinas (de entre 6 y 8 de capacidad).

La compañía explica que los aerogeneradores se instalarán a 10 kilómetros de la costa y a 100 metros de profundidad. Casi la mitad de los 100 millones de presupuesto serán financiados con recursos públicos, ya que el proyecto cuenta con 30 millones de euros de fondos comunitarios y tiene un préstamo de la Agencia Portuguesa de Ambiente por valor de 17 millones.

Principle Power busca localizaciones en la fachada atlántica gallega para la instalación de nuevos parques eólicos off shore.
(Fuente: La Voz de Galicia)

Proyecto cofinanciado por el Igape, la Xunta de Galicia y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional del programa operativo 2014-2020.

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