22 al 24 de Mayo 2018
 
   


Nodosa consolida su actividad con la firma de dos arrastreros para un grupo germano


Los buques, de 35 metros de eslora, se entregarán con una diferencia de cinco meses en el segundo semestre de 2018 - El astillero ratifica su potencial en el segmento de pesca

Nodosa Shipyard ha apuntalado su cartera de pedidos con la contratación de dos nuevos arrastreros de 35 metros de eslora para un conocido armador de Alemania. Los buques, de proa semiinvertida y modalidad twin rig (para la pesca con aparejos gemelos), tienen prevista su entrega en el segundo semestre del próximo año con una diferencia de cinco meses entre ambos. Con estos arrastreros, Nodosa suma once barcos en cartera (la mayoría, pesqueros) en diferentes fases de construcción o de proyecto, consolidando la actividad de construcción naval en la zona portuaria de Marín.

Los nuevos arrastreros tendrán 35 metros de eslora y su diseño es obra de la oficina técnica del astillero. Entre sus características destacan su proa semiinvertida (similar a la del palangrero de Malvinas en obra en Nodosa, el CFL Hunter) y su sistema de carga y descarga de pescado, en contenedores de 460 litros (250 kilos de pescado cada uno), completamente automatizado, según fuentes de la empresa. El primero de los barcos se entregará en el verano de 2018 y la segunda unidad, cinco meses después. Su propietario, una prestigiosa armadora de pesca del norte de Alemania, los usará en el Mar del Norte.

La factoría marinense pondrá en vigor el contrato -en el que Nodosa se impuso a otros constructores navales tras una larga negociación y competición internacional- en los próximos días tras haber resuelto el esquema de financiación y garantías. 2017 será un año de intensa actividad en las instalaciones de Marín, que atesoran en cartera once buques y tienen carga de trabajo asegurada al menos para los próximos dos años. Este mes está prevista la entrega del palangrero CFL Hunter, encargado por una armadora de Malvinas, de 59,2 metros de eslora por 12,5 de manga, y que incorporó novedades en su diseño como la proa semiinvertida y aislamientos específicos para evitar el acercamiento de cetáceos.

A lo largo de marzo, Nodosa también entregará un remolcador para la firma gallega Amare Marín, y el arrastrero de litoral del grupo Osprey, propiedad de la familia de armadores holandeses De Boer, de 28,7 metros de eslora, y que actualmente está realizando las pruebas de mar. A continuación, entre abril y mayo, le tocará el turno a los dos buques de recogida de residuos (tipo MARPOL) para el Puerto de Barcelona, de 27 y 18 metros de eslora, respectivamente, que también realizarán servicios complementarios de suministro y aprovisionamiento, como avanzó este periódico.

Malvinas

El astillero marinense también tiene bastante avanzada la construcción del buque arrastrero congelador de 63,7 metros de eslora encargado por la sociedad Kalamar Limited (participada por la armadora viguesa Fontán), cuya entrega está programada para finales de junio, y en una fase más temprana (con el corte de chapa) está el arrastrero de Jupiter Fishing Company Ltd, integrada por la viguesa Pereira y Argos Group Limited, de 74 metros de eslora por 14 de manga, previsto para finales de 2018. Otros buques en cartera son una pontona de dragado autónoma y el primer buque de recogida y procesado de mejillón, incluidos en sendos proyectos de innovación y desarrollo.

Estos últimos pedidos confirman la consolidación del astillero de Nodosa tras la integración de las antiguas instalaciones de la extinta Factoría Naval de Marín, convirtiéndose en un polo de construcción y reparación naval en la ría de Pontevedra. El grupo empresarial Nodosa, propiedad de las familias Novas y Dopico, distribuye su actividad entre sus filiales industrial y naval. En el negocio naval, el centro logístico de Bueu realiza todas las tareas de prefabricación de los buques (corte de chapa, fabricación de los bloques, etc.), mientras que en Marín posee tras la integración de las antiguas instalaciones de Factoría Naval una concesión marítimo-terrestre de cerca de 40.000 metros cuadrados (entre terrenos y lámina de agua), siete gradas para diferentes esloras, y parte de una nave en el muelle de reparaciones del Puerto.

Por su parte, la división industrial (Nodosafer), está especializada en el diseño y fabricación de maquinaria y equipos para diferentes sectores, como el granito.

(Fuente: Faro de Vigo)